Torreón, Coahuila.- Con un enfoque integral y trabajo conjunto, arranca en La Laguna una de las iniciativas más importantes en pro de la salud infantil: la eliminación total de comida chatarra en las mil 052 escuelas públicas de la región. A partir de este lunes 31 de marzo, ningún establecimiento educativo de nivel básico permitirá la venta de alimentos no saludables, y los vendedores ambulantes deberán mantenerse a 200 metros de distancia de las instituciones.
Así lo confirmó Flor Estela Rentería Medina, coordinadora de servicios educativos, quien explicó que este esfuerzo no solo involucra a las autoridades educativas y de salud, sino también a los ayuntamientos y, muy especialmente, a los padres de familia. «Es un proyecto integral que solo será efectivo si trabajamos en equipo», destacó.
Como parte del arranque de este programa piloto de nutrición, diez escuelas en La Laguna comenzarán a implementar nuevos menús que priorizan los ingredientes frescos y saludables. Entre ellas, se encuentran instituciones de diferentes colonias de Torreón, como la primaria «Antonio Solís Amaro», «Margarita Maza de Juárez», «Ricardo Flores Magón», y muchas otras. Estas escuelas tendrán el apoyo de nutriólogas asignadas, quienes se encargarán de asegurar el éxito del programa y de monitorizar los hábitos alimenticios de los estudiantes.
Este cambio tiene un objetivo claro: erradicar el sobrepeso y la obesidad infantil, que actualmente afecta a cuatro de cada diez niños y adolescentes en México, una cifra alarmante también en Coahuila y la región de La Laguna. Los expertos advierten que en diez años, seis de cada diez menores presentarán estas condiciones, y uno de cada dos desarrollará diabetes. Por ello, la reforma alimentaria en las escuelas es un paso crucial para evitar una crisis de salud pública.
Los nuevos menús escolares incluirán alimentos naturales, locales y mínimamente procesados. Frutas y verduras frescas, cereales integrales, leguminosas y carnes magras serán los ingredientes clave. Además, se eliminarán productos con sellos de advertencia en su etiquetado, así como aquellos con azúcares añadidos o grasas saturadas.
«Los padres tienen un papel esencial en este proceso. De nada sirve hacer el esfuerzo en las escuelas si no contamos con su apoyo desde casa», enfatizó la profesora Rentería, quien también recordó que los directores de las escuelas deberán asegurarse de cumplir con las nuevas disposiciones, de lo contrario, se enfrentarán a sanciones.
Con esta iniciativa, La Laguna da un paso decisivo para proteger la salud de sus futuras generaciones, y con el compromiso de todos los involucrados, se espera que el modelo se extienda al resto del estado en los próximos meses.