Escrito por 5:03 pm Internacional

El endurecimiento migratorio de Trump dispara alertas internacionales y pone en crisis al turismo en EE. UU.

La política migratoria impulsada por Donald Trump continúa generando controversia y sacudiendo la industria del turismo en Estados Unidos. Recientes detenciones de viajeros extranjeros en aeropuertos y fronteras están desatando un aluvión de críticas y preocupaciones a nivel global. Las cifras ya reflejan una caída notable en el número de turistas que visitan el país, situación que los expertos atribuyen directamente a las políticas restrictivas de la administración Trump.

Varios ciudadanos europeos, sin antecedentes penales ni evidentes violaciones migratorias, se han visto afectados por arrestos arbitrarios en condiciones precarias. Entre ellos destaca el caso de tres alemanes, uno de los cuales tenía residencia permanente en EE. UU., que fueron detenidos en el aeropuerto Logan de Boston sin cargos en su contra.

Alemania y Reino Unido responden con advertencias

La crisis migratoria ha llevado a Alemania a actualizar sus alertas para quienes planean viajar a EE. UU., recomendando que incluso una infracción menor pueda derivar en detención, una medida mucho más severa que la simple negación de entrada. Reino Unido siguió su ejemplo tras el caso de Becky Burke, una turista galesa detenida en la frontera con Canadá y mantenida en un centro de detención durante tres semanas. Esta situación no es aislada, ya que también miembros del grupo punk UK Subs fueron retenidos en Los Ángeles.

Impacto económico y proyecciones pesimistas

El impacto económico de estas políticas migratorias es innegable. Antes del endurecimiento de las medidas, la consultora Tourism Economics preveía un crecimiento del 5% en las visitas internacionales para este año. Sin embargo, las nuevas proyecciones anticipan una caída del 9%, lo que se traduciría en una pérdida de 64 mil millones de dólares para la industria turística de EE. UU. «El tono hostil y las retóricas de la administración están haciendo que la percepción del país cambie radicalmente», declaró Adam Sacks, presidente de la firma.

Una de las mayores caídas en turismo proviene de Canadá, con una reducción del 23% en visitas por carretera y una disminución del 13% en vuelos, según datos oficiales. Trump, además, ha amenazado al país vecino con aranceles y hasta con una anexión simbólica. En un caso reciente, una actriz canadiense fue esposada y detenida durante semanas en condiciones inhumanas, a pesar de no haber cometido ningún delito.

El clima hostil persiste para los viajeros

La percepción de EE. UU. como un destino seguro está en declive. Neri Karra Sillaman, experta en emprendimiento de la Universidad de Oxford, comentó que incluso quienes tienen visa válida y están casados con ciudadanos estadounidenses consideran cada vez más riesgoso viajar al país. «Todo se ha vuelto demasiado impredecible», afirmó.

Para la comunidad transgénero, las nuevas restricciones impuestas por el Departamento de Estado estadounidense, que solo reconocen dos géneros, representan un desafío adicional. Los gobiernos de Dinamarca y Finlandia han emitido alertas sobre las dificultades que enfrentan las personas con marcadores de género «X» o aquellas que han realizado una transición.

A pesar de que históricamente ciudadanos de Oriente Medio y América Latina han enfrentado obstáculos para ingresar a EE. UU., la reciente oleada de detenciones de viajeros de países aliados, como Alemania, Reino Unido y Canadá, marca un cambio alarmante. Pedro Ríos, director del Comité de Servicio de Amigos Americanos, señaló que en sus 22 años de trabajo en la frontera, nunca había sido testigo de algo similar: «No tiene sentido. Estamos viendo un ambiente cada vez más hostil para los migrantes, incluso cuando no han cometido infracción alguna», concluyó.

Las repercusiones de estas políticas no solo afectan la percepción global de EE. UU., sino también la estabilidad económica y social del país.